jueves, abril 17, 2008

Historias de Londres

Enric González
Historias de Londres
RBA, primera edición (2007), 175 páginas.
ISBN 978-84-7901107-9

Todo turista debería (deberíamos) saber que la ciudad que visitamos, ese conjunto de monumentos, tiendas de recuerdos y lugares emblemáticos, es algo totalmente diferente del lugar en que viven sus habitantes. Esto nos haría más sabios, y en particular, nos ayudaría a entender porqué, para Enric González, Londres es la mejor ciudad en la que alguien podría vivir. Para el turista, ese ingenuo que acude (acudimos) a Piccadilly Circus creyendo que es un lugar bonito, Londres es un gran centro comercial (Oxford Street), un gran museo al aire libre en el que se exponen los grandes monumentos construidos en la época victoriana, la animación del Soho y el Chinatown de Gerrard Street. Un lugar sin alma, donde todo es muy caro y la gente va corriendo por los pasillos de un metro en estado de descomposición. Y del tiempo, mejor no hablar. Pero leyendo a Enric González, llegamos a saber que Londres es también una ciudad para vivir:

Siglos de paz civil, de comercio próspero, de empirismo y de cielos grises la han hecho indiferente como la misma naturaleza. Quizá exagero. Quizá Londres sea una proyección del carácter inglés. No hay sentimentalismos, ni derroches de pasión, ni verdades con mayúsculas. Por una u otra razón, Londres reúne las condiciones óptimas para que florezca la vida.

Para conocer Londres puede que sea mejor leer el libro de Enric González que visitarla como turista. Aunque quizá lo mejor sea visitarla, o irse a vivir, sólo con Historias de Londres y un buen mapa de la ciudad...

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sábado, marzo 29, 2008

Historias del calcio

Enric González
Historias del Calcio: Una crónica de Italia a través del fútbol
RBA, primera edición (2007). 255 páginas.
ISBN 978-84-89662-12-4

Hubo un tiempo en que el periódico del lunes de la edición catalana de EL PAÍS contaba con uno de los mejores elencos de columnistas de Europa: columna de Eduardo Mendoza, crónica de Arcadi Espada (ésta sólo salía en la edición catalana) y la historia del calcio de Enric González en la sección de deportes. Enric González fue corresponsal de EL PAÍS en Roma desde septiembre de 2003 hasta mediados de 2007. Santiago Segurola, quien seguramente conocía las historias de Londres y Nueva York, le propuso a González que enviara una breve crónica sobre el calcio para que saliera en la edición del lunes, en la sección de fútbol internacional:

Todos los textos fueron redactados el domingo, después de los partidos de las tres. Elegía el tema sobre la marcha, porque confiaba en que la espontaneidad compensara otras deficiencias. Algunas piezas nacieron sobre un trozo de papel: uan fue escrita en un vaporetto veneciano, otra en una sala de embarque del aeropuerto de Roma, una que hablaba de los inmigrantes del sur y de los equipos del norte fue parida en el coche de mi amigo Andrea, de vuelta de una excursión a los Castelli Romani. Sigo sin explicarme la paciencia del periódico y del ocasional lector.

Los lectores compulsivos de diarios y aquellos que quieran comprender el calcio harán bien en desconfiar de la valoración del autor, y en leer Historias del calcio. Leyendo a González entendemos porqué, a pesar de lo aburrido de su fútbol, y de las continuos episodios de corrupción, la liga italiana de fútbol es una de las más importantes del mundo. Y lo es porque, para los italianos, el fútbol no es un espectáculo, sino una prolongación de la vida en un estadio. Pues en Italia, más que en ningún otro sitio, es cierto que lo interesante del fútbol es lo que pasa fuera del campo.

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miércoles, noviembre 29, 2006

Ocho millones de historias

Enric González
Historias de Nueva York
RBA, 2006. 143 páginas
ISBN 84-7871-690-4

El lunes es un buen día para comprar EL PAíS. Menos abrumador que la edición del domingo, suele contar con dos buenos alicientes para el lector: la columna de última página de Eduardo Mendoza, y cuando hay fútbol en Italia las Historias del Calcio de Enric González, corresponsal en Roma del diario. Un regalo para aquellos que apreciamos tanto la vertiente humana del fútbol, como la mística del perdedor (González es un hincha acérrimo del Inter de Milán, cosa nada fácil dado el desastroso historial de los de la camiseta azul y negra).

Hace más de veinte años González era corresponsal en Nueva York (y en consecuencia, seguidor acérrimo de los Mets). Pero Historias de Nueva York no es sólo una crónica de la vida de un corresponsal en la capital oficiosa del mundo, sino un sentido homenaje a tres compañeros de profesión. Pues nuestro recuerdo de una época, de un lugar, muchas veces queda marcado por el recuerdo de los que no están entre nosotros. Apreciarán este libro los seguidores de Historias del calcio, que deberían ser todos los que tienen el vicio de leer el periódico a pesar de todo. También harán bien en leerlo quienes visiten Nueva York. Conocerán algunos lugares que probablemente no salen en las guías, y que sin duda conviene visitar.

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