lunes, junio 26, 2006

Property and propriety

Mark Rose
Authors and Owners: the invention of copyright
Harvard University Press, 1993. 176 pp, paperback
ISBN 0-674-05309-5

Los conceptos de copyright y la propiedad se fijaron, tal como los conocemos actualmente, en Inglaterra entre 1710 (fecha de promulgación del Statute of Anne) y 1774 (fecha de resolución del litigio Donaldson vs. Beckett). Se trata de una cuestión compleja, en la que se mezclan cuestiones económicas (la imprenta se había inventado hacía poco, y comenzaba la industria editorial), de estilo y teoría literaria (¿quién es el "autor" de un libro?, ¿cuándo es un texto "original"?) e incluso morales (una vez ha vendido su obra a un librero, ¿tiene el autor derechos morales sobre cómo ésta se difunde?). Todas estas cuestiones eran las que se dirimían entonces, en un debate donde nada es lo que parece. Por ejemplo, el movimiento que defendía un derecho de propiedad a perpetuidad del autor sobre sus obras, lo que buscaba en realidad era perpetuar la propiedad perpetua del librero o impresor, a los que los autores solían vender sus obras.

Mark Rose nos guía por los vericuetos jurídicos de este debate, y nos muestra (de la forma más amena que permite el tema, de por sí complejo y abtruso) cómo se fue fijando el concepto de propiedad intelectual. Para quien le interesen estos temas y sepa algo de inglés, puede ser una buena introducción (aunque no forma parte de la bibliografía canónica sobre el tema). Dicha propiedad, por lo que alcanzo a entender, no es tal, pues en la mayoría de las ocasiones un autor está influenciado por otros, y resulta difícil, si no imposible, determinar quién tuvo la idea "original". Todo lo que podemos hacer, for the encouragement of learning, es premiar a los autores por su esfuerzo con un derecho de copyright temporal sobre sus obras.

El interés del estudio histórico del copyright reside en que, a este respecto, estamos ahora en una situación similar a la de la Inglaterra del XVIII. En aquel momento, la posibilidad de que un impresor pudiera realizar gran número de copias de una obra literaria a un precio razonable transformó radicalmente el concepto de propiedad intelectual. Hoy en día, cualquiera puede realizar tantas copias como desee a un precio prácticamente nulo de cualquier libro, disco o película. Por tanto, es probable que en los próximos años asistamos a la transformación del concepto de propiedad intelectual...